Los medallistas argentinos compartieron sus emociones tras una jornada inolvidable en Santa Fe 2026
Deportistas de gimnasia artística y esgrima repasaron sus actuaciones, destacaron el acompañamiento del público y contaron cómo se preparan para las próximas competencias.
Los deportistas argentinos que obtuvieron medallas en las competencias del lunes participaron este martes de una conferencia de prensa en la Zona Internacional de la Villa Suramericana. Allí compartieron sus sensaciones después de una jornada especial, marcada por los resultados deportivos, el acompañamiento del público y la posibilidad de competir como locales en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Entre los presentes estuvieron integrantes de los equipos argentinos de gimnasia artística masculina y femenina, además de los representantes de esgrima Augusto Servello y Andrea Nigosanti, protagonistas de una final completamente argentina: Servello se quedó con la medalla de oro y Nigosanti obtuvo la de plata. También participaron Luca Alfieri y Daniel Villafañe, integrantes del conjunto masculino de gimnasia artística que consiguió el tercer puesto por equipos.
*Gimnasia artística: el impulso de competir en casa*
Luca Alfieri, uno de los representantes santafesinos del equipo masculino, destacó la emoción de vivir los Juegos como local y valoró el resultado obtenido junto a sus compañeros.
“Como local que soy y poder vivir esto y disfrutar de estos logros deportivos, estamos muy contentos con todo el equipo”, expresó. El gimnasta explicó que la medalla de bronce por equipos se definió a partir de la suma de los seis aparatos y que ese resultado también les permitió clasificarse a las finales individuales, que comenzaron este martes y continuarán el miércoles.
“Siempre la expectativa es pelear de igual a igual con las potencias. Queremos obtener la máxima cantidad de medallas posible para dejar a Argentina lo más alto posible”, señaló Alfieri, quien además resaltó el valor del aliento recibido durante la competencia.
Para el santafesino, el público fue una parte importante del desempeño argentino. “Lo que se vivió el día del torneo fue algo increíble. Nos impulsó y creo que no fue casualidad el resultado que tuvimos, sino que el público fue parte de nuestro desempeño”, sostuvo.
Daniel Villafañe coincidió con su compañero y remarcó que no es habitual competir con una hinchada tan cercana. “Toda esa energía nos ayuda un montón. No es habitual competir de local y el público argentino tiene algo particular. Se ve en el fútbol, en otros deportes y en la gimnasia también se sintió”, afirmó.
El gimnasta contó que, antes de las finales individuales, el equipo realizó una activación física en el gimnasio de pesas de la Villa Suramericana y combinó ese trabajo con concentración, visualización y una alimentación específica. Entre las rutinas previas también apareció el humor: “Se toma bastante café, no te puedo decir cuánto porque eso es secreto de Estado”, bromeó.
*Las gimnastas destacaron el grupo y el acompañamiento*
Las integrantes del equipo femenino también valoraron el trabajo compartido y la relación construida durante los entrenamientos. Delfina Estoco consideró que uno de los principales diferenciales fue justamente el acompañamiento entre las deportistas.
“Creo que el acompañamiento y el grupo que somos ha sido uno de los mejores de estos tiempos. El acompañamiento entre nosotras nos llevó a esta medalla”, afirmó.
Rocío Saucedo, por su parte, destacó la manera en que el público las hizo sentir durante la competencia. “Sentimos al público como en casa. Nos sentimos muy bien y no puedo estar más contenta”, expresó.
La gimnasta también remarcó que el equipo se conoce desde hace mucho tiempo y que el vínculo se extiende incluso a quienes no integraron la formación que compitió en los Juegos. “Hay gimnastas que quedaron afuera y que acompañan. Se siente todo el apoyo, así que estamos para apoyarnos entre todas”, explicó.
Sobre el nivel de la gimnasia argentina en relación con potencias como Brasil, Estoco consideró que la distancia se redujo a partir del trabajo realizado en los últimos años. “Está muy parejo. Con el trabajo que venimos haciendo, siento que cada vez estamos acercándonos un poquito más a esos resultados que está teniendo Brasil y otros países”, sostuvo.
Julieta Lucas contó que las concentraciones se realizan en el CENARD, con semanas de entrenamiento intenso y numerosas series para llegar en las mejores condiciones a cada torneo. Emilia Acosta, representante de Rafaela, resumió el sentimiento de competir en su provincia: “Estoy muy contenta, sabiendo que todo lo que pude entrenar y trabajar me permite representar a mi país y a mi provincia”.
De cara a las pruebas individuales, Saucedo explicó que el objetivo se mantiene, aunque cada gimnasta debe concentrarse en su aparato. “Seguimos siendo un equipo y estamos todas para apoyarnos en las individualidades”, afirmó.
*Una final argentina en esgrima*
La esgrima también tuvo una jornada destacada con una definición entre dos argentinos. Augusto Servello ganó la medalla de oro, mientras que Andrea Nigosanti se quedó con la plata, luego de una final que ambos calificaron como especial.
Servello señaló que el combate tuvo “altísima calidad” y que los dos pudieron mostrar sus mejores herramientas. Para quedarse con el oro, explicó que la clave estuvo en mantener la concentración y administrar la energía durante toda la jornada.
“Siempre estuve con los auriculares, serio, intentando economizar al máximo mi energía. Sabía que podía hacerse largo en algún combate y que no tenía que regalar ningún punto”, relató.
El campeón también recordó el cruce ante el brasileño Guillermo Toldo, con quien ya se había enfrentado en una final cuatro años atrás. “El secreto fue optimizar las energías y el rendimiento”, resumió.
Nigosanti, en tanto, reconoció que no había comenzado bien la jornada, pero que pudo recuperarse con el apoyo de la gente. “El público me ayudó mucho. No empecé muy bien en la pool, pero gracias a todos me levanté mucho”, contó.
Además, destacó la particularidad de disputar una final entre dos argentinos. “Hacer la final con Augusto fue increíble. No sé si pasó alguna vez. Fue una buenísima final, tiramos los dos bien”, expresó.
La esgrimista reveló, además, que después de la emoción por la medalla durmió apenas dos o tres horas porque este martes debía rendir un examen. “Por suerte lo pasé, así que también fue otro resultado bueno”, comentó entre risas. Nigosanti estudia preparación física y cursa un máster vinculado al entrenamiento de atletas de élite.
*El público, un protagonista más*
Tanto los gimnastas como los esgrimistas coincidieron en que la presencia de espectadores, especialmente de colegios, le dio una energía diferente a la competencia.
Servello contó que no están acostumbrados a competir ante estadios llenos y comparó la experiencia con una fecha de la Copa del Mundo que se realiza en París. Sin embargo, remarcó que en esta oportunidad el aliento jugó a favor de los argentinos.
“Que hayan llevado muchos colegios y que se haya llenado el estadio nos jugó muy a favor. Tirando con el brasileño me ayudó muchísimo”, afirmó. Incluso relató que, en algunos momentos, tuvieron que pedir que bajaran los cantos para poder escuchar las indicaciones del árbitro.
Con las finales individuales de gimnasia por delante y la competencia por equipos de esgrima prevista para el jueves, los deportistas argentinos ya tienen nuevos objetivos. Todos, sin embargo, compartieron una misma certeza: el apoyo del público se convirtió en una parte fundamental de la experiencia de competir en Santa Fe 2026.












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