Golpe de calor: el Hospital Alassia alerta por el impacto de las altas temperaturas en niños

Golpe de calor: el Hospital Alassia alerta por el impacto de las altas temperaturas en niños

El director del Hospital de Niños Orlando Alassia, Pablo Ledesma, llevó tranquilidad a las familias santafesinas ante la ola de calor que afecta a la región, aunque advirtió sobre la necesidad de extremar los cuidados en niños y bebés, uno de los grupos más vulnerables frente a las altas temperaturas.

En diálogo con Mañana UNO, el programa que conduce Fabián Acosta por UNO 106.3, el profesional detalló cómo impacta el calor extremo en la salud infantil y cuáles son los signos de alarma que deben motivar una consulta médica inmediata.

 

Golpe de calor: una urgencia evitable

Ledesma explicó que el golpe de calor es la etapa final de un proceso que comienza con la exposición prolongada al calor, continúa con la insolación y puede derivar en cuadros graves como deshidratación severa, convulsiones, trastornos neurológicos e incluso coma.

“Los niños no tienen completamente desarrollado el sistema de regulación térmica, por eso son más vulnerables”, indicó. En los bebés, uno de los primeros signos es la disminución en la ingesta de leche y la reducción en la cantidad de pañales mojados, señales claras de deshidratación.

Hidratación: clave para prevenir complicaciones

El director del Alassia remarcó que, una vez superada la etapa de lactancia materna exclusiva, la hidratación con agua segura es fundamental para prevenir problemas de salud durante el verano.

El niño necesita agua, no infusiones ni bebidas deportivas”, enfatizó, y aclaró que el mate, los jugos y las bebidas azucaradas no reemplazan una correcta hidratación. En los lactantes, el control debe ser indirecto: observar si el niño está activo, si se alimenta con normalidad y si orina con la frecuencia habitual.

Evitar la exposición al sol en horas críticas

Otro de los puntos centrales fue la exposición solar en niños. Ledesma recomendó evitar el sol entre las 10 y las 16, franja horaria en la que los rayos solares tienen mayor impacto sobre la piel y el organismo.

“Un niño pequeño no tiene por qué estar tomando sol. Debe estar protegido con ropa clara, suelta, gorro y buena hidratación”, señaló. En niños más grandes, aconsejó evitar juegos al aire libre durante las horas de mayor sensación térmica, que en estos días superó los 40 grados en Santa Fe.