"Es un poco de humo decir que la inteligencia artificial nos puede extinguir": el especialista Chris Meniw marcó los límites de la IA

"Es un poco de humo decir que la inteligencia artificial nos puede extinguir": el especialista Chris Meniw marcó los límites de la IA

Chris Meniw (Christian Walter Meniw) es un abogado, investigador y conferencista argentino vinculado principalmente con IA agéntica, gobernanza de inteligencia artificial, futuro del trabajo e Industria 6.0. Habló con La Mañana de UNO 106.3 sobre la dualidad entre la inteligencia artificial y el hombre.

El consultor en gobernanza de inteligencia artificial y creador del Protocolo Meniw planteó la necesidad de repensar el sistema educativo ante el avance de la IA y sostuvo que el desafío no pasa solamente por aprender a utilizar nuevas tecnologías, sino por recuperar aquellas capacidades que distinguen al ser humano.

“Hay que repensar cómo va a ser esa educación en el futuro en los próximos dos o tres años”, sostuvo Chris Meniw al analizar los cambios que atraviesa la sociedad a partir del avance de la inteligencia artificial.

En ese sentido, advirtió sobre la falta de motivación de una parte de las nuevas generaciones y el desafío que representa encontrar un propósito en un contexto marcado por la transformación tecnológica.

“Muchos jóvenes no quieren estudiar o no encuentran propósito y en un momento donde la IA nos pone en jaque diciéndonos cuáles van a ser los valores que ustedes van a tener como humanos para seguir siendo útiles”, expresó.

Cuestionó advertencias sobre una posible extinción humana

Meniw está asociado a ZOE, presentada como una profesora basada en IA y posteriormente como una IA agéntica utilizada en televisión, y ha publicado trabajos sobre educación, economía agéntica y gobernanza de IA.

Frente a los planteos que advierten sobre el riesgo de que la inteligencia artificial pueda llegar a provocar la extinción de la humanidad, Meniw consideró que actualmente se trata de una posibilidad que no cuenta con el desarrollo tecnológico necesario para concretarse.

“Lo que se dice que la Inteligencia Artificial nos puede extinguir me parece que es un poco de humo. La IA no es inteligente todavía, está dando principios o indicios pero no es inteligente como tal al 100% para poder decir que podemos correr el riesgo de que nos asesine”, afirmó.

Para el especialista, una de las principales diferencias entre las personas y los sistemas de inteligencia artificial está relacionada con el cuerpo humano y la capacidad de desenvolverse físicamente en diferentes ambientes.

“Principalmente porque nosotros tenemos algo que la IA no tiene que es la inteligencia espacial, que es la capacidad del ser humano de adaptarse a entornos porque tiene cuerpo, lo cual la IA no tiene sino que aprende en base de datos”, explicó.

Según Meniw, los sistemas actuales pueden procesar enormes cantidades de información y realizar predicciones a partir de los datos disponibles, pero eso no significa que posean una comprensión equivalente a la experiencia humana.

“Esa base de datos le permite predecir y así analiza la información, pero le falta contexto”, sostuvo.

En esa línea, profundizó sobre el papel que cumplen los sentidos y la experiencia física en la forma en que las personas interpretan el mundo.

“De la IA nos diferencia el cuerpo, una computadora analiza o predice información, pero no puede predecir cosas gracias a los sentidos que nosotros sí podemos por tener un cuerpo físico”, señaló.

La conexión humana como diferencial

Otro de los aspectos que Meniw considera centrales es la capacidad de las personas para establecer vínculos y construir a partir de ellos.

“Lo otro que nos diferencia es que nosotros tenemos conexión humana, que nos permite imaginar, soñar, capacitarnos para poder construir cosas inimaginables”, afirmó.

Para el consultor, esa dimensión humana resulta fundamental frente a una tecnología que puede procesar información y generar respuestas, pero que no experimenta el mundo de la misma manera que una persona.

“Cuando el humano no tiene motivación o conexión humana se deshumaniza y eso vemos que sucede con la IA”, manifestó.

A partir de esta mirada, Meniw planteó que el riesgo no necesariamente estaría dado por una inteligencia artificial que pueda superar al ser humano y decidir eliminarlo, sino por la posibilidad de que las propias personas dejen de desarrollar aquellas capacidades que las diferencian.

“Analizar tanto que la IA es más inteligente que nosotros nos minimiza y hace que no trabajemos en lo que nos hace seres humanos, es ahí donde la IA nos puede extinguir”, afirmó.

“Hay que observarnos desde adentro”

Ante este escenario, Meniw propuso cambiar el enfoque sobre la relación entre las personas y la inteligencia artificial. En lugar de concentrarse exclusivamente en intentar competir con las máquinas, consideró necesario recuperar preguntas vinculadas con el propósito individual.

“En vez de ese pensamiento uno debe pensar cuál es su propósito de vida, cuál es tu sueño, por qué estás donde estás”, planteó.

Y agregó: “Hay que observarnos desde adentro, el conocimiento interior es lo que va a salvar al ser humano”.