El traslado del sable corvo de José de San Martín reavivó el debate histórico y político
El regreso del símbolo sanmartiniano al Regimiento de Granaderos reabrió la discusión sobre su destino, su resguardo y la ideologización del patrimonio histórico, según expresó el ex titular del Instituto Nacional Sanmartiniano, Claudio Morales Gorleri
La decisión del Gobierno nacional de retirar el histórico sable corvo de San Martín del Museo Histórico Nacional y devolverlo al Regimiento de Granaderos a Caballo volvió a generar posiciones encontradas. El tema fue analizado por Claudio Morales Gorleri, ex presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, en una entrevista brindada al programa Mañana UNO que se emite por UNO FM 106.3.
La determinación impulsada por el presidente Javier Milei volvió a poner en agenda el destino de uno de los símbolos más emblemáticos de la historia argentina y reactivó un debate que combina patrimonio histórico, memoria colectiva y miradas ideológicas.
Durante la entrevista radial, Morales Gorleri recordó que el sable fue legado por el general José de San Martín a Juan Manuel de Rosas en 1843, y que permaneció en manos de su familia hasta 1896, cuando fue entregado al Estado argentino. En ese momento, explicó, no existía el Regimiento de Granaderos, que recién sería recreado en 1903, durante la presidencia de Julio Argentino Roca.
“El legado fue al museo porque era la institución histórica existente en ese momento. Hoy hay dos posturas válidas: una que sostiene su permanencia en el museo y otra que entiende que debe estar junto a los Granaderos, el cuerpo militar que San Martín creó y con el que alcanzó la gloria”, señaló.
Pura historia
El ex titular del Instituto Sanmartiniano también recordó que el sable fue robado en dos oportunidades mientras estuvo expuesto en el museo, hechos que motivaron su traslado al regimiento para garantizar su custodia y seguridad. En 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el sable volvió al Museo Histórico Nacional, con custodia permanente de granaderos.
En ese marco, Morales Gorleri cuestionó la utilización política del símbolo. “El sable debe ser una reliquia histórica, no una bandera política. La ideologización permanente de la historia termina distorsionando el legado de San Martín, cuya enseñanza fue clara: no usar el sable para luchas internas”, remarcó.
Consultado sobre el acceso ciudadano, sostuvo que tanto el Museo Histórico Nacional como el Regimiento de Granaderos a Caballo son espacios estatales y públicos, visitados diariamente por estudiantes, turistas y delegaciones extranjeras. “En ambos casos el patrimonio está al alcance de todos los argentinos”, afirmó.
Claudio Morales Gorleri. Extitular del Instituto Nacional Sanmartiniano.
Durante la charla, el historiador también se refirió al vínculo entre San Martín y el brigadier Estanislao López, destacando el respeto mutuo y la visión continental del Libertador, quien llamaba a evitar los enfrentamientos internos para priorizar la independencia americana.
Finalmente, Morales Gorleri expresó su preocupación por la situación actual del Instituto Nacional Sanmartiniano, que permanece con su actividad educativa paralizada desde agosto del año pasado, tras un decreto que lo transformó en museo. “Un museo expone, pero el instituto fue creado para educar y difundir el pensamiento de San Martín”, concluyó.
La medida oficial volvió a poner en tensión historia, memoria y política, reabriendo un debate que atraviesa gobiernos y generaciones sobre el resguardo y el significado del legado del Padre de la Patria.












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