Crecida del Paraná: advierten por el desplazamiento de serpientes y otros animales silvestres en zonas urbanas
El licenciado en Biodiversidad Leonardo Leiva, integrante del área de Zoología del Museo Provincial de Ciencias Naturales Florentino Ameghino, explicó cómo las inundaciones modifican el comportamiento de la fauna y qué hacer ante la aparición de serpientes y otros animales en zonas urbanas
La crecida de los ríos y las inundaciones pueden provocar el desplazamiento de animales silvestres hacia zonas urbanas, rutas y otros espacios donde habitualmente no se los encuentra. Ante este escenario, es importante saber cómo actuar frente a la aparición de serpientes, carpinchos, zorros y otras especies que buscan refugio, alimento o lugares más altos para protegerse del avance del agua.
Así lo explicó Leonardo Leiva, licenciado en Biodiversidad e integrante del área de Zoología del Museo Provincial de Ciencias Naturales Florentino Ameghino de Santa Fe. El especialista señaló que los fenómenos ambientales, como las inundaciones, las sequías y los incendios, generan situaciones de estrés en los ambientes naturales y pueden modificar el comportamiento de numerosas especies. Por eso, aclaró que el desplazamiento de animales no se limita a las serpientes, sino que también puede involucrar a mamíferos y aves.
Por qué aparecen animales silvestres en las ciudades
Leiva explicó que, cuando el agua avanza sobre los ambientes naturales, los animales pierden terrenos secos y deben desplazarse para encontrar refugio y alimento. En ese contexto, las rutas, los sectores elevados y las áreas urbanizadas pueden convertirse en lugares de paso o refugio para la fauna silvestre. “Estos eventos hacen que la fauna se desplace y termine buscando alimento o refugio en lugares más altos”, explicó durante una entrevista en el programa Mañana UNO, conducido por Fabián Acosta y emitido por FM UNO 106.3.
Entre los casos registrados en los últimos años, el especialista mencionó la aparición de mulitas, carpinchos y zorros en sectores urbanos o en espacios donde no suelen ser habituales. También advirtió que las alteraciones ambientales pueden afectar a otras especies, incluidas las aves que habitan zonas de islas y humedales.
El fenómeno puede tener consecuencias tanto a corto como a largo plazo. Mientras que una crecida modifica temporalmente las condiciones de un ambiente, los cambios sostenidos en las lluvias y las sequías también pueden influir en la distribución de las especies.
Como ejemplo, Leiva contó que participa en trabajos en una reserva de la zona de Sauce Viejo, donde durante los años de sequía observaron animales silvestres, como guazúes y pumas, que se acercaban a tanques australianos en busca de agua. Con el regreso de las lluvias, en cambio, comenzaron a registrar nuevamente especies que no habían observado durante ese período.
Qué hacer si aparece una serpiente en Santa Fe
Uno de los principales puntos de la entrevista fue la necesidad de evitar el contacto directo con las serpientes y no intentar capturarlas o manipularlas. Leiva explicó que existen numerosos mitos sobre estos animales y que, aunque algunas especies pueden representar un riesgo, el miedo suele generar reacciones que aumentan la posibilidad de accidentes.
El especialista recordó que, según las estadísticas nacionales que mencionó durante la entrevista, se registraron alrededor de 5.100 casos de mordeduras de serpientes en Argentina en un período de aproximadamente seis años, con cuatro fallecimientos reportados en ese conjunto de casos.
En la región de Santa Fe, una de las especies que más se asocia con accidentes ofídicos es la yarará grande. En otras zonas de la provincia también se encuentran la yarará chica, la serpiente de cascabel y la coral, con una distribución diferente según la especie.
Frente a la presencia de una serpiente, el investigador diferenció dos situaciones:
- Si se encuentra en un ambiente natural: recomendó mantener la distancia, evitar molestar al animal y permitir que continúe su recorrido.
- Si aparece en un espacio urbano o concurrido: por ejemplo, en una costanera, un camping o un lugar donde haya personas y mascotas, aconsejó mantener una distancia prudente, no perderla de vista si es posible hacerlo sin acercarse y solicitar asistencia.
En estos últimos casos, indicó que se puede llamar al 911 y pedir la intervención de la Policía Ecológica para que se encargue del procedimiento correspondiente.
La recomendación principal es no intentar ahuyentar, tocar ni trasladar al animal por cuenta propia. Mantener una distancia segura permite reducir el riesgo tanto para las personas como para la fauna.
Cómo prevenir la presencia de serpientes cerca de las viviendas
El especialista también brindó recomendaciones para quienes viven cerca de ríos, arroyos y otros corredores biológicos, como los ríos Coronda y Salado, donde el contacto con la fauna silvestre puede ser más frecuente.
Una de las medidas preventivas es mantener el pasto corto y evitar la acumulación de escombros, leña y otros materiales cerca de las viviendas. Estos espacios pueden ofrecer refugio a pequeños animales, incluidos los roedores, que forman parte de la alimentación de algunas serpientes.
Leiva explicó que la disponibilidad de alimento y refugio influye en la presencia de fauna en los alrededores de las casas. Por eso, mantener los patios y espacios exteriores ordenados ayuda a reducir las condiciones que pueden favorecer el acercamiento de determinadas especies.
Además, recordó que las serpientes cumplen un papel dentro de los ecosistemas, entre otras funciones, por su participación en el control de las poblaciones de roedores. Por ese motivo, insistió en la importancia de evitar su eliminación indiscriminada y recurrir a personal especializado cuando se encuentren en lugares donde puedan representar un riesgo.
Los cambios ambientales también modifican la distribución de las especies
Durante la entrevista en Mañana UNO, Leiva explicó que los efectos de los cambios ambientales no siempre se limitan a los períodos de inundación. Las sequías prolongadas también alteran la disponibilidad de agua y alimento, obligando a los animales a buscar recursos en otros sectores.
En ese sentido, mencionó que desde el Museo Provincial de Ciencias Naturales Florentino Ameghino se trabaja en acciones vinculadas con la conservación del guazú en la provincia de Santa Fe. Según relató, durante los últimos diez años se observó un avance hacia el sur de la distribución de esta especie, registrado mediante entrevistas realizadas en distintas localidades de la región.
El investigador remarcó que las dinámicas de las poblaciones silvestres son complejas y responden a diferentes factores ambientales. Por eso, la presencia de un animal en un sector donde antes no era habitual no necesariamente implica que esté fuera de su entorno natural, sino que puede responder a modificaciones en las condiciones del ambiente.
Ante la posibilidad de nuevas crecidas, la prevención, el respeto por la fauna silvestre y la intervención de personal especializado son claves para evitar accidentes. Conocer cómo se comportan los animales y qué hacer ante un encuentro permite reducir los riesgos y favorecer una convivencia más segura entre las personas y la naturaleza.












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