*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*

*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*
*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*
*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*
*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*
*Tres proyectos ambientales de la ciudad fueron distinguidos con los premios Chabela Zanutigh*

En esta quinta edición hubo más de 40 postulantes. La premiación reconoce a personas y organizaciones comprometidas con el cuidado de la naturaleza desde una perspectiva que atiende a los derechos humanos y ambientales. Además, hubo dos menciones especiales y un premio especial del jurado.

En la sesión de este jueves, el Concejo Municipal hizo entrega de los premios institucionales “Chabela Zanutigh”. Se trata de una distinción establecida por decreto 1027/21 que reconoce a personas o instituciones por sus trayectorias, activismos, militancias y compromisos en favor de la protección, defensa y conservación de la naturaleza desde una perspectiva que atiende a los derechos humanos ambientales, activismos ecofeministas, derechos de los pueblos campesinos/as e indígenas y los derechos de la naturaleza.

Esta quinta edición del reconocimiento fue llevada adelante por los concejales Titi barletta y Tati Restagno, y contó con un prestigioso jurado, conformado por representantes de la Subsecretaría de Gestión Urbana y Ambiente de la Municipalidad de Santa Fe, de la Universidad Nacional del Litoral; integrante de la ONG “Capibara”; y especialistas en periodismo ambiental.

Al respecto, la concejala Barletta manifestó: “Santa Fe tiene gente que cuida su ciudad sin pedir reconocimiento. Este premio honra esa labor y mantiene viva la visión de Chabela Zanutigh, una mujer de múltiples luchas: feminista, ambientalista, defensora de los derechos humanos y de la naturaleza”.

Agregó que “cada año que entregamos este premio nos encontramos con más postulaciones lo cual nos enorgullece porque refleja que Santa Fe está entendiendo lo que Chabela pasó su vida diciendo: que proteger el ambiente no es un acto individual, sino político. Es responsabilidad compartida o, como me gusta decir a mi, un trabajo en equipo ”.

Los ganadores

Por la categoría “Activismo Socio-Ambiental”, el jurado distinguió el accionar de la postulante Camila Macarena Picco por su trabajo especializado en el desarrollo de biomateriales, con foco en estrategias de upcycling y en la promoción de modelos de economía circular, abordando problemáticas vinculadas a los residuos y su revalorización como recursos.
 
A través de proyectos como Abshura y Ecomorfosis, impulsó la investigación, el desarrollo y la aplicación de materiales sostenibles a partir de residuos agroindustriales, promoviendo procesos de economía circular y nuevas formas de producción regenerativas. Ambos se enfocan en la reutilización de residuos, la biofabricación y el desarrollo de productos sustentables.

Además se realizó una mención especial a Sebastián Palomeque por su labor en el proyecto de Los siete del Litoral.

En la categoría “Activismo de Organizaciones de la Sociedad Civil”, el premio fue para el Banco de Alimentos Santa Fe (BASFE), organización comprometida con la reducción del desperdicio alimentario. A través de un trabajo organizado y solidario, rescata alimentos aptos para el consumo, los clasifica y los redistribuye a una amplia red de entidades sociales. Su labor constante, el impacto que genera en miles de personas y el compromiso de su equipo reflejan una acción concreta y transformadora en la comunidad.

En esta categoría se entregó también una mención especial a la Fundación Manos Abiertas, por su accionar en la escuela Papa Francisco.

La distinción a “Juventudes por el Clima y la Naturaleza” quedó en manos de los alumnos de la escuela Calvario postulados por Florencia Campi, su docente, que dirige un proyecto institucional que busca cuidar el ambiente a partir del reciclaje de aceite usado de cocina.

Estudiantes de primer año (ciclo 2024-2025) de la institución crearon un proyecto de educación ambiental para reciclar aceite usado de cocina. Los alumnos instalaron puntos de acopio comunitarios para evitar la contaminación del agua y transformaron el residuo en jabones sustentables. Estos jabones se donaron a familias de bajos recursos y el conocimiento se compartió mediante capacitaciones a una asociación civil de reciclaje local. Esta experiencia integra educación ambiental, compromiso social y participación activa de los jóvenes, quienes no solo adquirieron conocimientos científicos, sino que se posicionan como agentes de cambio en su entorno.

Premio del jurado

Por último, la mención especial del jurado para periodistas o comunicadores fue para el docente Adrian Fontana por su proyecto comunicacional “Ecoprofe.TV”. Se trata de un proyecto comunicacional orientado a visibilizar experiencias socioambientales, de inclusión, salud y cultura en distintos territorios del país. A través de una cámara viajera, busca destacar iniciativas que promueven un ambiente más sano y una sociedad más equitativa.  La propuesta parte de la convicción de que la transformación social también se construye desde la comunicación, dando lugar a voces diversas —incluyendo personas con discapacidad— y difundiendo ejemplos que inspiran y generan conciencia colectiva.