Sistema Penitenciario: representantes del gobierno de Chile toman como modelo la construcción de “El Infierno”

Sistema Penitenciario: representantes del gobierno de Chile toman como modelo la construcción de “El Infierno”

Una delegación de la Embajada de Chile y de los ministerios de Obras Públicas y de Justicia y Derechos Humanos del país vecino visitó la nueva cárcel para presos de alto perfil que construye el Gobierno de Santa Fe. Valoraron el plazo de ejecución de la obra, previsto en apenas 18 meses, frente a los cinco o siete años que demanda una prisión tradicional en el país vecino. “Visitamos este recinto precisamente por la rapidez de ejecución y por el modelo de segmentación de la población penal”, destacaron.

La secretaria de Asuntos Penales del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Lucía Masneri, junto con el secretario de Relaciones Internacionales de la Provincia, Claudio Díaz, y el secretario de la Unidad Ejecutora en Infraestructura, Diego Leone, recibieron este martes a una delegación de funcionarios de la República de Chile, con quienes recorrieron las obras de “El Infierno”, la nueva cárcel para internos de alto perfil que construye la gestión de Maximiliano Pullaro en la Unidad Penitenciaria Nº 8 de Piñero.
La construcción del complejo forma parte del nuevo esquema penitenciario impulsado por el Gobierno de la Provincia para reforzar el control sobre líderes de organizaciones criminales y presos de alta peligrosidad. La obra demanda una inversión superior a los 143.000 millones de pesos y está previsto que sea inaugurada en mayo de 2027. Tendrá capacidad para alojar a 1.152 reclusos.
La comitiva chilena estuvo integrada por representantes de la Embajada de Chile y funcionarios de los ministerios de Obras Públicas y de Justicia y Derechos Humanos, quienes conocieron aspectos vinculados con la infraestructura penitenciaria, las condiciones de seguridad y las estrategias de aislamiento destinadas a internos considerados referentes de estructuras criminales.

Tiempos y detalles de la obra

La representante de la División de Presupuesto, Planificación e Infraestructura del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile, Loreto González, remarcó el aspecto que más llamó la atención de la delegación: “Nos sorprendió el plazo de construcción, porque las cárceles tradicionales suelen demandar entre cinco y siete años. Es un tiempo muy extenso para gobiernos presidenciales que duran cuatro años y, además, tenemos una sobrepoblación penitenciaria que crece día a día”. Y concluyó: “Visitamos este recinto precisamente por la rapidez de ejecución y por el modelo de segmentación de la población penal”.
Durante la recorrida, Masneri explicó que el diseño del establecimiento apunta a limitar el contacto entre los detenidos. “Esta unidad se caracteriza por intentar separar a los internos entre sí. Tendrá 1.152 plazas y quienes estén vinculados con bandas criminales serán clasificados en grupos de 12”, señaló. Luego se refirió al muro perimetral que dividirá “el afuera y el adentro de la unidad”, al sostener que “va a separar a la sociedad de los narcotraficantes y de quienes intentan dañarla permanentemente”.
Sobre esa infraestructura, detalló: “El muro fue pensado con dos objetivos. Por un lado, protegernos de ataques externos; por eso tendrá nueve metros de altura. Y por otro, garantizar la circulación interna, tanto vehicular como peatonal. Las únicas aperturas estarán ubicadas junto al edificio de gobierno”. Y añadió: “El ingreso será siempre de manera controlada”.
Por su parte, Díaz celebró que “esta obra realizada por la Provincia de Santa Fe pueda ser útil para impulsar iniciativas similares en otros lugares”, y valoró que “otros países puedan visitarnos y tomarla como referencia o inspiración para abordar desafíos tan relevantes para América Latina como la seguridad y el combate a los delitos transnacionales”.
En relación con el proyecto, Leone destacó la metodología constructiva aplicada, que permite ejecutar la obra en “plazos más breves que los de una construcción tradicional”. El complejo tiene un tiempo estimado de ejecución de 18 meses.