La Municipalidad y la UNL iniciaron capacitaciones para voluntarios ante el fenómeno El Niño

La Municipalidad y la UNL iniciaron capacitaciones para voluntarios ante el fenómeno El Niño

La Municipalidad de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) comenzaron este viernes un ciclo de capacitaciones destinado a las personas que se sumaron al Programa de Voluntariado UNL ante el fenómeno de El Niño. Más de 250 integrantes de la comunidad universitaria participan de la propuesta, que busca conformar una red de voluntarios capacitados para colaborar de manera organizada ante la emergencia hídrica.

 

La iniciativa surge del trabajo conjunto entre la Dirección de Gestión de Riesgo de la Municipalidad de Santa Fe y la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNL, junto con el Consejo Asesor de la Universidad, que cuenta con representación de las distintas unidades académicas, centros universitarios, escuelas y la Federación Universitaria del Litoral (FUL). El objetivo es articular las capacidades operativas y académicas de la Universidad con las estrategias de gestión del riesgo de la ciudad, para fortalecer las acciones de prevención, asistencia y acompañamiento de personas y familias ante situaciones de emergencia.

 

El ciclo contempla una instancia introductoria para todas las personas inscriptas, en la que se abordan aspectos generales vinculados al fenómeno de El Niño y al plan de contingencia para la ciudad. A partir de allí, continuarán encuentros específicos organizados según las cuatro áreas de trabajo definidas: salud integral, ambiente, educación y derechos humanos.

 

La capacitación busca que los voluntarios incorporen herramientas y conocimientos que les permitan actuar de manera responsable y coordinada, en articulación con las autoridades competentes y los equipos técnicos municipales. En este sentido, el director de Gestión de Riesgo de la Municipalidad, Mariano Cabal, destacó la importancia de trabajar anticipadamente frente a las emergencias: “En primer término, quiero agradecer muchísimo a la Universidad y a la Secretaría Académica, que desde un primer momento trabajaron con nosotros y nos ofrecieron la posibilidad de trabajar juntos. Lo importante es hacerlo coordinadamente para que todo salga mejor en estos preparativos, porque las emergencias hay que abordarlas anticipadamente: tenemos que estar preparados para dar una respuesta. Y si estamos preparados y organizados, la respuesta es más rápida y eficiente”.

 

Además, valoró la incorporación de estudiantes y voluntarios de la UNL al trabajo de preparación comunitaria: “La colaboración y participación de la Universidad y de sus estudiantes como voluntarios es sumamente importante para dar mayor difusión al plan de contingencia familiar. El intendente nos ha puesto mucho énfasis en la creación de esta capacitación, porque trabajar juntos es muy importante para tener los resultados que buscamos: una comunidad y un vecino más preparados, y un voluntariado que hable el mismo idioma que la Municipalidad y la UNL” destacó.

 

Por último, agregó que estas capacitaciones forman parte de los talleres que el municipio viene brindando a vecinales y jardines municipales, para difundir protocolos ante emergencias hídricas y armar el Plan de Contingencia Familiar: “Además de este voluntariado que comienza hoy, seguimos trabajando con los barrios y con talleres en los jardines y las escuelas. Allí hacemos estas capacitaciones con un enfoque distinto, porque están destinadas a los chicos. Cuando trabajamos con los padres, abordamos lo mismo que hacemos en las vecinales. Son importantes porque trabajamos varios temas: la situación en la que está el niño, cómo estamos preparados, dónde estamos, en qué ciudad vivimos y cómo tenemos que prepararnos. Buscamos entrelazar el plan de contingencia familiar con el plan de contingencia de evacuación que tiene el municipio” cerró.

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Por su parte, la secretaria de Extensión Universitaria de la UNL, Lucrecia Wilson, destacó la convocatoria y el trabajo articulado con el municipio: “Se inscribieron más de 200 voluntarios de todas las carreras de la Universidad. Dividimos el voluntariado en cuatro áreas importantes, que coordinamos con el municipio: salud, derechos humanos, educación y ambiente. De esta manera, los voluntarios pueden inscribirse en esas especialidades y realizar capacitaciones orientadas también a esas disciplinas. Esta primera jornada da inicio a un ciclo con diferentes tipos de capacitaciones, que se va a extender por lo menos hasta la primera quincena de noviembre”.

 

En ese aspecto, puso en valor la formación previa como parte fundamental: “Para nosotros es muy importante la capacitación, especialmente ante una situación de riesgo como la que posiblemente vamos a vivir. Los voluntarios tienen que estar capacitados, si es que se presenta esta situación. Por eso, es muy importante que quienes ya se inscribieron comiencen rápidamente con las capacitaciones, porque si no están capacitados no van a poder ser voluntarios” cerró.

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Capacitación y prevención

 

Noralí Barbona, graduada del Profesorado de Historia, se sumó a la propuesta de voluntariado a partir de su vínculo sostenido con la Universidad y su interés por participar en iniciativas de Extensión. Su experiencia durante las inundaciones que atravesó Santa Fe y su actual trabajo en una fiscalía federal también fueron parte de las motivaciones que la llevaron a participar de esta capacitación: “Desde que me gradué siempre estoy en contacto y siguiendo las redes de la Universidad y de Extensión. Siempre estoy atenta a algún voluntariado en el que pueda colaborar. También trabajo en una fiscalía federal, en la parte de mesa de entrada, así que esta temática me interpela” mencionó.

 

“Cuando fueron las grandes inundaciones que hubo acá en Santa Fe también participé como voluntaria. En ese momento estaba en el secundario y, ni bien vi toda esta movida del voluntariado, me interesó y quise participar”.“Me anoté para ser voluntaria en las áreas de educación y derechos humanos, y también en salud. Desde mi trabajo puedo brindar información a la gente que muchas veces se acerca a la fiscalía a hacer preguntas o consultas. Estamos cerca de la Escuela Normal, así que me interesa estar atenta a todo lo que va pasando en la ciudad en relación con estas situaciones” agregó.

 

Por otro lado, Paula Celeste, estudiante de un posgrado en Filosofía y participante habitual de talleres y capacitaciones vinculadas a la educación, se sumó al voluntariado con el objetivo de adquirir herramientas y conocimientos que le permitan transmitir información segura ante una eventual situación de riesgo. Desde su experiencia personal y su vínculo con la comunidad educativa y barrial, destacó la importancia de compartir lo aprendido y promover una mayor preparación colectiva: “Estoy haciendo un posgrado en Filosofía y participo constantemente de talleres y capacitaciones a nivel educativo. La mayoría de los temas que se charlaron hoy acá se están trabajando en educación: nuevas propuestas, nuevas herramientas y cómo comunicarlas. Siempre tengo presente que, para poder transmitir, primero tengo que formarme yo y ser una fuente segura. Por eso estoy hoy acá”.

 

“Me llevó a participar del voluntariado la necesidad de contar con una fuente segura de información. Muchas veces, en los barrios hay desinformación y esa desinformación lleva a que los demás se alarmen. No todos tienen acceso a la misma información, entonces me pregunté qué puedo hacer yo frente a esta posible situación. Informarme, ordenarme y organizarme. Empezamos por ahí” remarcó.

 

“La capacitación me pareció muy ordenada y, sobre todo, muy movilizante. Hay mucho aprendizaje y mucha experiencia de otras situaciones. Yo vivo en barrio Cabal, así que la inundación de 2003 y todo esto es algo que me mueve mucho. Hoy me llevo mucha información para poder compartir con mis vecinos, con la comunidad educativa, con el jardín y la secundaria de mis hijas, y también con mis amigas” cerró.

 

Cuatro áreas para abordar la emergencia

 

Las capacitaciones se organizan en cuatro áreas temáticas, con contenidos y acciones específicas antes, durante y después de una emergencia hídrica. En Ambiente, se abordan aspectos vinculados con la gestión del riesgo ambiental, saneamiento, manejo de residuos y resiliencia territorial. En Salud Integral, se trabajan herramientas de promoción de la salud comunitaria, prevención de enfermedades y contención durante una emergencia. El área de Educación contempla acciones de acompañamiento en espacios comunitarios y propuestas lúdicas y recreativas, mientras que Derechos Humanos pone el foco en la protección de derechos en situaciones de vulnerabilidad, equidad, niñez y accesibilidad. La instancia de formación continuará durante las próximas semanas con módulos específicos para cada grupo de voluntarios.