La Marcha de San Lorenzo será obligatoria en las escuelas de Santa Fe: por qué es mucho más que una canción patria

La Marcha de San Lorenzo será obligatoria en las escuelas de Santa Fe: por qué es mucho más que una canción patria

Reconocida en todo el mundo antes que en su propia tierra, la pieza tiene raíces profundamente santafesinas: un combate decisivo, un músico afrodescendiente y una historia que conecta federalismo, independencia y orgullo provincial

La Marcha “San Lorenzo” fue compuesta en 1901 por Cayetano Alberto Silva en la ciudad de Venado Tuerto y oficializada por el Ejército Argentino en 1902

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La Marcha “San Lorenzo” fue compuesta en 1901 por Cayetano Alberto Silva en la ciudad de Venado Tuerto y oficializada por el Ejército Argentino en 1902

Cuando se habla de la Marcha de San Lorenzo, el primer dato que sorprende es también el más revelador: el combate de San Lorenzo, que le da nombre, fue la única batalla librada por el general José de San Martín y sus granaderos en lo que sería el territorio argentino. Ocurrió el 3 de febrero de 1813, en las inmediaciones del convento de San Carlos, sobre las barrancas del río Paraná, en la provincia de Santa Fe.

Ese combate no fue un episodio menor. Fue el debut en acción de los Granaderos a Caballo, la unidad de élite creada por San Martín, y se convirtió en una victoria decisiva que frenó el avance realista por el río. Fue también allí donde el soldado Juan Bautista Cabral dio su vida para salvar a su comandante, episodio que la marcha inmortalizó en su letra con los versos que generaciones de argentinos memorizaron —y que muchos hoy ya no recuerdan.

 

Una composición con sello santafesino

La música de la marcha fue compuesta por Cayetano Silva, un músico afrodescendiente uruguayo que vivió durante años en Venado Tuerto, ciudad del sur de Santa Fe. Allí, en lo que hoy es la Casa Museo Cayetano Silva, creó la partitura que daría vida a la marcha. Sus restos también descansan en esa ciudad, que mantiene hasta hoy un convenio de hermanamiento con San Carlos de Uruguay en su honor.

La letra llegó años después, de la mano del mendocino Carlos Benielli, completando una obra que nació en el cruce de culturas, geografías e historias. Y fue en Rosario donde la marcha sonó por primera vez en público: en 1912, durante la inauguración del puerto y del monumento a San Martín.

Santa Fe, en definitiva, está presente en cada capa de esta historia: en el combate, en el compositor, en el estreno.

La norma aprobada por la Legislatura santafesina establece que la marcha deberá ejecutarse en todos los actos oficiales del 3 de febrero, 25 de febrero, 25 de mayo, 9 de julio y 17 de agosto.

 

Reconocida en el mundo antes que en casa

Uno de los datos más llamativos de la Marcha San Lorenzo es su proyección internacional, que precedió por décadas a su reconocimiento oficial en Argentina. En 1911, el rey Jorge V de Inglaterra la utilizó en su coronación. Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas nazis la hicieron escuchar al ingresar a París; y fue el propio general Eisenhower quien, en un gesto de desagravio, la eligió para celebrar la liberación de la ciudad.

Fue traducida a decenas de idiomas, incluso al japonés. Sin embargo, recién en 1946 el presidente Edelmiro Farrell la declaró marcha presidencial argentina. Tanto peso simbólico tiene que, en numerosos actos oficiales donde faltó el himno nacional, la Marcha San Lorenzo ocupó su lugar sin que nadie lo cuestionara.

 

Federalismo y identidad provincial

Más allá de su valor musical, la marcha condensa una historia que interpela directamente a la identidad santafesina. El combate de San Lorenzo se libró en un período de fuerte centralismo, lo que convierte a ese episodio en un símbolo del rol de Santa Fe en la gesta independentista y del federalismo como principio fundador de la Argentina.

"Podemos hablar del federalismo, del rol de Santa Fe, de la figura de San Martín, de una ciudad como San Lorenzo, de Venado Tuerto", sintetizó la diputada provincial Sofía Galnares en el programa Mañana UNO, impulsora de la ley que convirtió en obligatoria la ejecución de la marcha en los actos escolares provinciales.

Una ley para no olvidar

La norma aprobada por la Legislatura santafesina establece que la marcha deberá ejecutarse en todos los actos oficiales del 3 de febrero, 25 de febrero, 25 de mayo, 9 de julio y 17 de agosto. Incluye además un anexo pedagógico con la historia del combate, la vida de Cayetano Silva y la composición musical, para que la marcha no sea solo un protocolo sino un objeto de estudio y reflexión.

Porque una canción que resume el debut de los granaderos, la valentía de un soldado, la creatividad de un músico afrodescendiente, el primer acto público en Rosario y el reconocimiento de reyes y generales en medio de guerras mundiales no es simplemente una marcha patria. Es, en buena medida, la historia de Santa Fe contada en música.

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